Almazorre, perteneciente al término municipal de Bárcabo y muy próximo a uno de los cañones del río Vero, se halla configurado en diferentes barrios. Destacan su esconjuradero, el viejo torno y molino restaurados por el Ayuntamiento, la iglesia románica de finales del siglo XII, y el castillo roqueto de Azaba, en sus proximidades un Dolmen .

  • Habitantes: 30 hab. en 1986 y en el 2001 unos 27 hab.
  • Altitud: 823 m. sobre el nivel del mar.
  • Gentilicio: almazorrino, almazorrense
  • Distancia a Huesca: 70 Km.
  • Días festivos locales: 26 y 27 de diciembre, para San Esteban.


Está situado a orillas de la carretera. Se encuentra 100 m. más alto que Bárcabo, en la solana, distribuido en la falda, naciendo en el valle de Lecina-Bárcabo. Se reparte en dos núcleos, el barrio Bajo y el Alto.

 



Este territorio fue poblado desde épocas prehistóricas, está documentado por el dolmen de la Selva y los restos del Bronce de la cueva La Carrasca, con nivel hispano-visigodo.

La parroquia es de fines del siglo XII, de estilo románico de transición, con ábside
semicircular. Las capillas se encuentran en los laterales de su única nave. Se accede por la parte sur, con puesta de bajo atrio, para protegerlo del clima. La torre tiene dos cuerpos y su construcción es posterior a la del edificio.


Al lado de la iglesia se levanta un templo pequeño de la esconjurandera, abierto a los cuatro vientos. La esconjurandera es la cruz por la que lanzamos a los cuatro vientos los malos conjuros que puedan cernirse sobre nosotros.
En el barrio Bajo encontramos el edificio de la antigua escuela.
La actual ermita de la Esperanza, es del siglo XVIII, pudo ser, no se sabe la primitiva parroquia, que se compone de una sala rectangular, con puerta abovedada mirando al Sur, es de arquitectura popular, pero las últimas reparaciones se efectuaron en 1786.



La herrería siempre estuvo en el mismo barrio, esto puede decir que es allí donde nació el pueblo.
También podemos encontrar una interesante fuente y un molino harinero completamente restaurado por el ayuntamiento donde el visitante se sorprenderá de su magnifico estado, sin duda representa uno de los mejor conservados de Aragón.